Leyendas del Boxeo

“Sugar” Ray Robinson también dejó huella en Pittsburgh

Published

on

“Sugar” Ray Robinson también dejó huella en Pittsburgh

Douglas Cavanaugh.


“Sugar” Ray Robinson también dejó huella en Pittsburgh.  


Considerado por muchos como el mejor boxeador de todos los tiempos, “Sugar” Ray Robinson dejó una huella imborrable no solo en la historia del boxeo mundial, sino también en la ciudad de Pittsburgh, donde encontró una segunda casa a lo largo de su brillante carrera.

Robinson, cuyo legado abarca 198 combates y 25 años de carrera profesional, fue campeón mundial en los pesos wélter y mediano, y estuvo a punto de coronarse también como semipesado. Su velocidad, precisión y poder lo convirtieron en una figura única, citada junto a leyendas como Harry Greb y Sam Langford entre los más grandes de todos los tiempos.

Su relación con Pittsburgh comenzó en enero de 1946, cuando los fundadores de los Pittsburgh Steelers, Art Rooney y Barney McGinley, quienes también incursionaban como promotores de boxeo, lo firmaron para combatir bajo su banner.

Robinson fue alojado en una casa del Hill District, el corazón cultural afroamericano de la ciudad, y pronto se integró a la vibrante vida nocturna del barrio, frecuentando el famoso Crawford Grill, propiedad del influyente empresario Gus Greenlee, también fundador del equipo de béisbol Pittsburgh Crawfords.


¿Podría Oleksandr Usyk haber vencido a Muhammad Ali?


En su debut en la ciudad, Robinson venció rápidamente a Dave Clark, embolsando una cifra récord para la época: 3.500 dólares más un porcentaje de la taquilla, que terminó duplicando gracias a la alta asistencia. Cumpliendo su palabra, el “Sugar Man” volvió a pelear cuatro veces más en Pittsburgh, enfrentando a figuras locales como Sammy Angott, Wilf Greaves y Ossie “Bulldog” Harris.

Uno de los combates más esperados que nunca se concretó fue contra Charley Burley, considerado uno de los talentos más peligrosos de su generación. Aunque Robinson llegó a considerar una bolsa de 25.000 dólares, finalmente descartó el enfrentamiento al estimar que la oferta no reflejaba el riesgo que implicaba medirse con Burley.

Fuera del cuadrilátero, Robinson se convirtió en un asiduo visitante del ambiente musical y social de la ciudad, compartiendo veladas en el histórico Crawford Grill 

El famoso Crawford Grill de Pittsburgh: corazón del jazz, la cultura y el boxeo en el Hill District donde coincidia Robinson con artistas y celebridades de la talla de Duke Ellington, Miles Davis, John Coltrane, Charlie Parker, Billy Eckstine, Ella Fitzgerald, Louis Armstrong, Satchel Satchel Paige, entre muchos otros.


El 10 de noviembre de 1965, el legendario boxeador disputó su última pelea profesional precisamente en Pittsburgh, cayendo por decisión ante Joey Archer en el Civic Arena.

Aquel cierre simbolizó el final de una era para un hombre que, con azúcar y acero, transformó el boxeo en arte.

Genio y figura, «Sugar» Ray Robinson.


“Sugar” Ray Robinson también dejó huella en Pittsburgh. 


Mas deportes: http://entornointeligente.com/category/deportes