El póker de ases del boxeo mundial: Usyk, Inoue, Bam y Bivol.
El debate del libra por libra nunca se detiene, pero cada cierto tiempo se produce un consenso tácito entre analistas, paneles y observadores del negocio. Hoy, con el retiro de Terence Crawford y los movimientos recientes en varias divisiones, el mapa tiene un nuevo líder y una élite bastante definida, donde conviven campeones dominantes, invictos en ascenso y técnicos consolidados.
En la cima aparece Oleksandr Usyk, dueño del trono gracias a su reinado unificado en peso pesado, vencedor en seis oportunidades de 3 de los mas importantes representantes de la división (Joshua, Fury y Dubois) y a una consistencia competitiva que pocos pueden igualar en la era moderna. Justo detrás se mantiene Naoya Inoue, indiscutible en supergallo y probablemente el boxeador más demoledor del planeta en relación talento-efectividad.
El tercer puesto es para Jesse “Bam” Rodríguez, quien dejó de ser promesa para convertirse en realidad tras unificar cinturones y sostener su invicto con actuaciones maduras. Más abajo, la precisión clínica de Dmitry Bivol lo sostiene entre los mejores, mientras que el poder de Artur Beterbiev continúa siendo un argumento irrebatible: cuando conecta, la pelea cambia.
La mitad del listado la completa el japonés Junto Nakatani, todavía invicto y cada vez más sólido frente a oposición exigente. En el séptimo escalón figura Shakur Stevenson, cuya inteligencia táctica y defensa lo mantienen en la conversación grande.
Cierran el top David Benavidez, invicto y probado en combates de alta presión; Devin Haney, ejemplo de disciplina técnica en distintas divisiones; y Oscar Collazo, la cara nueva del grupo tras un año que lo catapultó al radar mundial.
Un dato que ilustra el momento actual del boxeo: hay dos japoneses en el Top 10 (Inoue y Nakatani) y cuatro representantes de divisiones pequeñas dentro del listado, una presencia que hace apenas una década habría parecido improbable en la cima del libra por libra, históricamente dominado por figuras de categorías medias y altas.
El ranking no es sentencia definitiva —nunca lo es—, pero sí una fotografía bastante fiel del presente: talento, dominio y resultados recientes pesan más que la reputación acumulada. En este deporte, una sola pelea puede alterar el orden. Y todos lo saben.
El póker de ases del boxeo mundial: Usyk, Inoue, Bam y Bivol.