Julio César Chávez y Roberto Durán son, sin duda, dos de los mayores exponentes del boxeo latinoamericano a nivel global. Estamos en presencia de dos púgiles excepcionales, miembros del selecto grupo de las 100 o más peleas, ambos con campeonatos en distintas divisiones. Tanta es su grandeza que resulta inevitable la comparación para intentar determinar quién fue mejor.
Lo que no está en duda es que tanto Chávez como Durán son los número uno en sus respectivos países. Ni en México ni en Panamá se cuestiona esa condición, incluyendo incluso a los “canelo lovers”, quienes no tienen más opción que reconocer la dimensión del “César del Boxeo”.
En el istmo ocurre lo mismo. Se reconoce la trayectoria del gran Ismael Laguna, pero por encima de “Mano e’ Piedra”, nadie.
Nuestro editor Jairo Cuba expone en su canal de YouTube que esta comparación es estéril y prefiere centrarse en destacar la magnitud de ambas carreras. Por ejemplo, Julio César Chávez fue campeón superpluma, ligero y superligero, con un récord de 107 victorias, de las cuales 87 fueron por nocaut, con solo 6 derrotas y 2 empates, para un impresionante 79% de efectividad.
Por su parte, a Roberto Durán se le considera el mejor peso ligero de todos los tiempos, lo que no implica necesariamente que esté por encima de Chávez. También miembro del Salón de la Fama, “El Cholo” acumuló 103 victorias, con 70 nocauts (68% de efectividad), sin empates. El panameño fue campeón ligero, wélter, superwélter y mediano.
Compararlos, sostiene Jairo Cuba, resulta innecesario. Lo verdaderamente justo es reconocer la grandeza de estos dos gigantes, quienes, sin discusión, deben figurar entre los mejores peleadores de la historia.