Jesse “Bam” Rodríguez volvió a dejar claro que su gran objetivo apunta hacia Naoya Inoue y aseguró que el esperado enfrentamiento entre ambos es apenas cuestión de tiempo.
El campeón estadounidense, que continúa creciendo en peso y también en reconocimiento dentro de las listas libra por libra, afirmó este jueves que el combate con la estrella japonesa “es inevitable”.
“Creo que esa pelea es inevitable”, declaró Rodríguez durante una actividad promocional realizada en el gimnasio Central Boxing de Phoenix, abarrotado de aficionados pese a las altas temperaturas que azotan actualmente la ciudad.
Desde hace varios años, el posible duelo entre Rodríguez e Inoue ha sido considerado una de las peleas más atractivas del boxeo mundial entre divisiones pequeñas. Ahora, según el propio “Bam”, el escenario comienza a tomar forma real.
Incluso Inoue mencionó recientemente esa posibilidad tras su victoria sobre Junto Nakatani ante más de 55 mil espectadores en el Tokyo Dome el pasado 2 de mayo.
Sin embargo, antes de pensar en el japonés, Rodríguez deberá superar otro desafío importante. El próximo 13 de junio enfrentará al campeón secundario gallo de la AMB, Antonio Vargas, en la Desert Diamond Arena de Glendale, Arizona, en lo que marcará su debut en las 118 libras.
“Si gano aquí, dejaré definitivamente las 115 libras”, comentó Rodríguez, actual campeón supermosca del CMB, OMB y AMB.
El combate ante Vargas aparece como un paso intermedio dentro del plan que podría conducirlo eventualmente hacia Inoue, quien actualmente milita en las 122 libras y ha dejado abierta incluso la posibilidad de subir a peso pluma.
Uno de los factores que acelera las conversaciones alrededor de ese combate es la edad del japonés. Inoue tiene 33 años y dentro del boxeo suele asumirse que los peleadores de divisiones pequeñas alcanzan su pico competitivo durante menos tiempo que los pesos pesados o medianos.
Por ello, comienza a crecer la expectativa de que el choque entre ambos pueda concretarse en algún momento de 2027.
Rodríguez, de apenas 26 años, aseguró que actualmente ronda las 135 libras fuera de combate y dejó abierta la posibilidad de continuar escalando categorías después de Vargas. Entre las opciones figura una pelea titular en peso gallo o incluso un salto directo hacia las 122 libras.
Su entrenador, Robert García, considera que antes de enfrentar a Inoue sería conveniente que “Bam” dispute al menos otro combate en supergallo para adaptarse plenamente a la pegada de la división.