Akhmadaliev, ahora con marca de 15 victorias y 2 derrotas, con 12 nocauts, resolvió el compromiso luego de castigar duramente a Mosqueda con una serie de golpes sin respuesta que enviaron al venezolano a la lona, obligando al árbitro a detener inmediatamente las acciones cuando faltaba menos de un minuto para concluir el cuarto episodio.
La pelea representó el regreso al ring del peleador uzbeco desde su derrota por decisión unánime ante el campeón indiscutido supergallo Naoya Inoue, sufrida el pasado mes de septiembre en Japón.
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Akhmadaliev conquistó los títulos supergallo de la Asociación Mundial de Boxeo y la Federación Internacional de Boxeo en enero de 2020, apenas en su octava pelea profesional, al derrotar por decisión dividida al estadounidense Daniel Román.
Posteriormente realizó tres defensas exitosas antes de perder las coronas en una cerrada decisión dividida frente al filipino Marlon Tapales en abril de 2023.
Luego de ese revés, el zurdo uzbeco encadenó tres triunfos consecutivos que lo colocaron nuevamente en posición de disputar una corona mundial, hasta enfrentar a Inoue, considerado actualmente uno de los mejores libra por libra del planeta.
A sus 31 años, Akhmadaliev —medallista de bronce olímpico en Río 2016— aspira una nueva pelea titular probablemente en las 126 libras, peso de este combate que marcó su regreso y en el que se le vio comodo, con fuerza y determinación.
Por su parte, Mosqueda, de Los Teques, Venezuela, vio caer su récord a 27 victorias y 2 derrotas, con 20 nocauts.