Canelo-Mbilli: puro humo...una pelea que avergüenza al boxeo
Canelo-Mbilli: puro humo…una pelea que avergüenza al boxeo.
Jairo Cuba / Editor de Boxeoplus.com
La guinda que faltaba para completar este lamentable 2026 boxístico la puso la vergonzosa pelea que protagonizaron este sábado, en Riyadh, Saúl “Canelo” Álvarez y Christian Mbilli.
Fue una victoria deshonrosa del mexicano ante un campeón que subió al ring, simple y llanamente, a entregar su corona y abrirle paso a una farsa que no debería trascender ni sentar precedentes, aunque otros protagonistas, como Jaime Munguía, ya comienzan a seguir ese camino.
Vimos a un Canelo Álvarez haciendo enormes esfuerzos, pero con muy poco por ofrecer después de una larga y exigente carrera.
Enfrente estuvo Christian Mbilli, a quien no puede calificarse simplemente de irresoluto, sino de extremadamente respetuoso. Esperó durante meses y terminó prestándose para una maniobra que, al menos, le dejó un buen cheque. Fue la crónica de un resultado anunciado. Un trama convenida.
Un teatro grotesco, auspiciado por un jeque árabe que pretendió transformar el boxeo a golpe de dinero, por capricho y por manía. Aquello de no querer peleas de Tom y Jerry terminó siendo algo mucho peor. Tanto, que ni él ni su corte prestaron atención a la millonaria pelea.
Fue un combate que deshonró al boxeo y estuvo precedido por aplazamientos y dilaciones, sin que el campeón hiciera valer en ningún momento su condición.
En el análisis estrictamente boxístico hay poco que comentar: Mbilli golpeó tímidamente los hombros de Canelo, mientras el mexicano apelaba al oficio consciente de que no lo iban a presionar. Fue un combate sonso, sin emotividad ni entrega. En definitiva, una vergüenza para el boxeo.
El Mbilli que vimos dista mucho del que enfrentó a Lester Martínez, su techo. En condiciones normales, una actuación como esta debería ser objeto de una investigación, especialmente cuando se cobran elevadas sumas mediante el sistema de televisión de pago.
“Regresa el Rey”, anunciaba la promoción del evento. Regresó únicamente para alimentar su vanidad.
Hemos presenciado una victoria decadente y un espectáculo que ojalá no vuelva a repetirse. Así terminó una pésima cartelera en la que el humo fue el denominador común.
Y lo peor, aun hay quienes se hacen expectativas sobre el futuro de «Canelo».
Canelo-Mbilli: puro humo…una pelea que avergüenza al boxeo.