El regreso de Manny Pacquiao ante Mario Barrios en disputa del titulo welter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) genera un nuevo debate sobre este tipo de peleas donde está involucrado un futuro miembro del Salón de la Fama.
Se trata de un anuncio inquietante. De una pelea temeraria quedará expuesta la integridad física del ocho veces campeón, que a sus 46 años debería pensar en otras cosas.
Que se sepa, la leyenda filipina no regresa por dinero sino por amor al boxeo a pesar del cuestionamiento que hacemos varios.
También muchos considerán que no seria justo negarle a Pacquiao la posibilidad que en el pasado tuvieron otras dos leyendas, George Foreman y Bernard Hopkins.
Desde luego que al analizar sus reales posibilidad en una hipotética pelea contra Barrios, que aspiramos que aun este en revisión, es menester considerar que si el filipino no pudo con Yordenis Ugas hace casi 4 años, nada indica que en este momento pueda hacerlo distinto.
El boxeo es un deporte de contacto duro y fuerte que lamentablemente ha servido de escenario en los últimos tiempos para combates morbosos y mediáticos, como lo fue el regreso de Mike Tyson ante Jake Paul, mientras la afición se ha queda esperando por Canelo Alvarez vs David Benavidez o Shakur Stevenson vs Gervonta Davis, entre otras buenas peleas que no han podido concretarse.
Cualquier quieres consideración especial que se tenga con Pacquiao en su afán de incrementar su legado pasa por una inevitable realidad.
Esto no es otra cosa que morbo. Independientemente del resultado.
Pacquiao llegará a este combate con record de 62-8-2, 39KOs. Barrios, el campeón defensor suma en este momento 29-2-1, 18KOs.