Analisis

Keyshawn Davis: ¿hasta cuándo se permitirá hacer lo que le da la gana?

Published

on

Keyshawn Davis: ¿hasta cuándo se permitirá hacer lo que le da la gana?

Keyshawn Davis: ¿hasta cuándo se permitirá hacer lo que le da la gana?


Si el boxeo pretende ser un deporte donde las reglas son iguales para todos, el caso de Keyshawn Davis merece una reflexión seria. Porque una cosa es tener talento y otra muy distinta creer que ese talento autoriza a desafiar permanentemente las normas, faltarles el respeto a los rivales y eludir responsabilidades sin asumir las consecuencias.

Davis se ha convertido, por méritos propios, en un mal ejemplo para el boxeo. No por lo que hace arriba del ring, donde nadie pone en duda sus extraordinarias condiciones, sino por la cadena de episodios que ha protagonizado fuera de él y que, lejos de perjudicarlo, parecen haber sido premiados.

Su historial reciente deja demasiados interrogantes. Primero se proclamó campeón mundial de la OMB frente a Denys Berinchyk en un combate cuyo pesaje se realizó de forma privada, una circunstancia que sembró dudas sobre si realmente había cumplido con el límite de la categoría.

Después llegó el escándalo de Norfolk, Virginia, donde perdió el título en la báscula antes de defenderlo por primera vez ante Edwin De Los Santos, dejando una imagen difícil de justificar frente a su propia afición.


LEA TAMBIEN: Hearns inició su leyenda destronando a Pipino Cuevas 


Más tarde, en la revancha contra Nahir Albright, volvió la polémica. Aunque oficialmente hizo el peso en un segundo intento, varias personas presentes aseguraron que la balanza utilizada inicialmente estaba descalibrada. Nunca hubo una explicación concluyente que despejara por completo las dudas.

Y ahora cierra este capítulo rechazando la bolsa más importante de su carrera —más de dos millones de dólares— tras la subasta para enfrentar a Devin Haney por el título wélter. Una decisión que sorprendió al mundo del boxeo y que, paradójicamente, llegó después de haber criticado públicamente a los organismos sancionadores y minimizar la importancia de sus cinturones.

Lo más difícil de comprender es que, pese a todo ese historial, la OMB decidió convertirlo en retador obligatorio del peso wélter. En lugar de enviar un mensaje de autoridad, terminó transmitiendo la sensación de que ciertos comportamientos pueden salir gratis cuando quien los protagoniza es una figura con suficiente proyección.

El boxeo necesita campeones que ganen peleas, pero también referentes que respeten las reglas. Porque cuando el talento comienza a estar por encima de la disciplina, el deporte corre el riesgo de perder aquello que lo hace creíble.

La pregunta sigue en el aire: ¿hasta cuándo se le seguirá permitiendo a Keyshawn Davis hacer lo que le da la gana?


Keyshawn Davis: ¿hasta cuándo se permitirá hacer lo que le da la gana?


Mas deportes: http://entornointeligente.com/category/deportes