Kevin Gómez liquidó a Santiago Fernández en Buenos Aires.
BUENOS AIRES, Argentina.— Una sola mano cambió la historia de una pelea que comenzaba a complicársele a Kevin Gómez. El invicto conectó una devastadora derecha en el quinto asalto, noqueó técnicamente a Santiago Fernández y se apoderó del título argentino vacante de peso supermediano en el Estadio de la Federación Argentina de Boxeo.
Gómez, de 22 años, salió con determinación y se adueñó del primer episodio gracias a su presión y mayor potencia. Sin embargo, Fernández recurrió a su experiencia para modificar el curso del combate y controlar los tres capítulos siguientes.
El boxeador de General Rodríguez, once años mayor que su rival, mantuvo la pelea en la distancia que más le convenía. Utilizó el jab, sacó provecho de su alcance y conectó varias manos fuertes que pusieron a prueba al joven aspirante. Durante ese tramo, parecía que Fernández había encontrado la fórmula para contener la ofensiva de Gómez.
Pero el invicto no se desesperó. Aunque tenía dificultades para entrar, continuó buscando espacios y esperó el momento apropiado para llevar la acción al intercambio corto, donde su pegada representaba una amenaza mucho mayor.
La oportunidad apareció apenas comenzado el quinto asalto. En medio de un cruce, Gómez soltó una derecha volada que impactó de lleno y terminó con la resistencia de Fernández. La definición fue tan repentina como contundente y dejó una imagen destinada a figurar entre los nocauts más espectaculares del año en Argentina.
El triunfo confirmó la capacidad resolutiva de Gómez, quien ha ganado todas sus peleas profesionales antes del límite. El nuevo campeón mejoró su registro a 10-0, con diez nocauts, y agregó el cinturón nacional a una carrera que avanza sin conocer todavía la decisión de los jueces.
Fernández sufrió su primera derrota en suelo argentino, después de haber acumulado nueve victorias y un empate en presentaciones realizadas en el país.
En el combate semifinal, Isaías Garay dominó durante ocho asaltos a José Vargas y obtuvo una clara decisión unánime. El invicto manejó la distancia con su movilidad, aprovechó sus ventajas físicas y utilizó con precisión el cruzado de izquierda, golpe con el que abrió una herida en el rostro de su adversario.
Garay también mostró solvencia cuando decidió combatir en la corta distancia. Cerró la pelea sin dificultades y completó por primera vez ocho episodios, una experiencia importante ante un rival con recorrido en compromisos titulares e internacionales. Con el resultado, elevó su marca a 10-0.
En los combates preliminares, Tobías Carmona (5-0-1, 3 nocauts) derrotó por decisión unánime a Delmiro Bordón (7-7); Noelí González (5-0, 2 nocauts) superó por la misma vía a Martina Doucet (2-2), y Roberto De Lara (2-0, 2 nocauts) detuvo en el tercer asalto a Axel Alberto Montes de Oca (3-2, 1 nocaut).
Kevin Gómez liquidó a Santiago Fernández en Buenos Aires.