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Leyendas del Boxeo

Regresa Lomachenko sin cuentas pendientes

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Regresa Lomachenko sin cuentas pendientes
Regresa Lomachenko sin cuentas pendientes

Regresa Lomachenko sin cuentas pendientes.


El regreso de Vasiliy Lomachenko devuelve al boxeo uno de esos nombres que marcaron una época reciente dentro del ring. El ucraniano regresa sin cuentas pendientes, sin nada que demostrar.

Durante años, el ucraniano fue probablemente el peleador técnicamente más admirado del boxeo mundial. No necesitaba grandes declaraciones ni personajes extravagantes para llamar la atención. Bastaba verlo pelear.


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Su historia comenzó mucho antes del profesionalismo. En el boxeo amateur construyó una carrera extraordinaria, conquistando dos medallas de oro olímpicas en Beijing 2008 y Londres 2012, además de campeonatos mundiales y europeos. Para muchos entrenadores y especialistas, pocos boxeadores modernos dominaron el amateurismo de la manera en que lo hizo Lomachenko.

Cuando debutó como profesional en 2013, tampoco siguió el camino habitual.

En apenas su segunda pelea disputó un campeonato mundial frente al mexicano Orlando Salido. Perdió aquella noche en una pelea áspera y polémica, marcada por golpes bajos y experiencia, pero el mensaje quedó claro: Lomachenko no había llegado al profesionalismo para construir récords artificiales.

Loma conquisto tres fajas en categorías diferentes y dos medallas de oro en Juegos Olímpicos.   

Meses después conquistó el título pluma de la WBO frente a Gary Russell Jr. y comenzó una carrera que lo llevaría a ser campeón mundial en tres divisiones diferentes.

En superpluma aparecieron algunas de sus actuaciones más recordadas. Derrotó con autoridad a Román Martínez, Nicholas Walters, Jason Sosa y Guillermo Rigondeaux, peleadores que terminaron completamente neutralizados por su velocidad, precisión y manejo de distancia.

Más tarde conquistó también el campeonato ligero, división donde enfrentó rivales naturalmente más grandes y peleas mucho más físicas. Allí compartió ring con Jorge Linares, Teófimo López, Devin Haney y George Kambosos Jr., cerrando su última etapa como campeón mundial de la IBF.

Incluso en las derrotas, Lomachenko dejó debates abiertos. Todavía hoy muchos aficionados consideran que hizo méritos suficientes para vencer tanto a López como a Haney.

Ahora, después de un período alejado del ring y cuando muchos daban por cerrada su carrera, el ucraniano prepara su regreso.

A los 38 años, su vuelta probablemente no tenga que ver con récords ni con dinero. Tiene más relación con algo que siempre acompañó su carrera: la necesidad de seguir compitiendo.

Y para una generación completa de aficionados, volver a ver pelear a Lomachenko también significa volver a ver boxeo de alto nivel técnico.


Regresa Lomachenko sin cuentas pendientes.